A veces encuentra uno pequeñas joyas. En esta web hay varias: la Canción de Cheburashka, la Cancioncilla del Globo Azul, Las Grullas (que no es una pequeña joya sino una joya de dimensiones siderales de cuya música, por cierto es autor Yan Frenkel, de quien hablaré un poco más adelante). Hoy os traigo El Vals de la despedida, que para mí es un descubrimiento doble: el de la propia canción y además el de su intérprete y autor de la música, Yan Frenkel. Con esta canción inicio la que creo que será una larga serie de canciones suyas. Y si me decido a empezar una sección que quiero hacer sobre cantantes rusos para darlos a conocer a este lado del muro que algunos quieren levantar de nuevo para separarnos de Rusia, le dedicaré un artículo. En fin, disfrutad de la canción que, como muchas otras canciones rusas tiene la capacidad de provocar tristeza y esperanza de forma simultánea.

Вальс расставания

Слышишь, тревожные дуют ветра?
Нам расставаться настала пора.
Кружится, кружится пестрый лесок,
Кружится, кружится старый вальсок,
Старый, забытый,
Старый, забытый вальсок.

Ты, совершая положенный путь,
В дальнем краю это все не забудь —
Эту реку и прибрежный песок,
Этот негромко звучащий вальсок.
Этот негромкий,
Этот негромкий вальсок.

Мы расстаемся, чтоб встретиться вновь,
Ведь остается навеки любовь.
Кружится первый осенний листок,
Кружится в памяти старый вальсок.
Юности нашей,
Юности нашей вальсок.

Волосы ветром сдувает со лба.
Музыка эта — как наша судьба.
Снегом слегка обжигает висок,
Кружится в сердце тот старый вальсок.
В сердце тот старый,
В сердце тот старый вальсок

El vals de la despedida

¿Oyes cómo sopla inquieto el viento?
Llega la hora de la despedida.
Se ajetrea el bosque abigarrado,
gira, gira el antiguo y pequeño vals,
el antiguo y olvidado,
el antiguo y olvidado pequeño vals.

Cuando hayas acabado tu camino,
en las tierras lejanas no te olvides
de este río y la arena de su ribera,
de este silencioso pequeño vals que suena,
este silencioso,
este silencioso pequeño vals.

Nos despediremos para encontrarnos de nuevo,
y que permanezca el amor verdadero.
Gira, gira, la primera hojita del otoño,
guiira en recuerdo del antiguo y pequeño vals
de nuestra juventud,
el pequeño vals de nuestra juventud.

El viento nos quita el cabello de la frente.
Esta música es como nuestro destino
La nieve quema ligeramente la sien,
y gira en el corazón aquel antiguo pequeño vals
en el corazón, aquel antiguo
en el corazón, aquel antiguo y pequeño vals.

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